Mente y cuerpo en el camino de resurgir: comenzando de cero

20150327_135750

Han pasado varios meses desde mi última entrada en el blog y durante todo este tiempo mi vida no ha cesado… Ya no escribo desde el mismo escritorio en el que gesté “La huella de Ro”, ni las vistas por la ventana son las mismas. Tampoco tengo el mismo trabajo y tengo más compañía que la de Coco entre las cuatro paredes de mi casa. Mi mente y mi cuerpo, agitados por los cambios- si bien todos ellos fueron decididos y anhelados- dieron un toque de atención: estrés emocional. Y esto, ¿qué significa exactamente?

Algunas personas sufren úlceras ante un periodo de cambios; otros sufren episodios de depresión, de ansiedad; hay a quién se le cae el pelo, le sale prurito en el cuerpo y el blanco se apodera de su cabello a un ritmo demoniaco. A mí se me bloqueó la espalda, lo que se traduce en pérdida de tono muscular con la consecuente facilidad para contraer lesiones.

Pero no recupero el blog para hablar de fatalidades, sino para reengancharme a él, a vosotros, y haceros partícipes de mi resurgimiento.

¿Queréis saber cómo están siendo estos primeros pasos? Acompañadme que os pronto que todo lo que estoy aprendiendo por el camino os lo enseñaré.

Tu cuerpo escucha lo que tu mente dice

Son casi nueve meses los que llevo arrastrando una lesión de hombro y la pérdida total del tono muscular de la espalda, con la consecuente fácil sobrecarga de glúteo, isquios, trapecio, cuadrado lumbar, etcétera.

El estrés no fue solo por los cambios, sino que hubo una mudanza de mucha envergadura a la que  se suman más factores como el cambio de almohada, de colchón, la falta de práctica de deporte, el frío…

Mi fisio de toda la vida, que me conoce bien y sabe que me gusta machacarme haciendo deporte y terminar exhausta, me lo dijo muy serio: “Rocío, si te quieres recuperar tienes que empezar como si no hubieras hecho deporte en tu vida“. Me considero empática, pero…¿Cómo se hace eso? Es una sensación que nunca he experimentando y la verdad, me cuesta mucho ponerme límites.

20150327_135724

Entonces, me explicó que debía terminar con “la sensación de no haber hecho nada”, pero al movilizar articulaciones sí estaría trabajando. Me aconsejó natación, pero no hacer largos como una loca, sino ejercicios controlados de movilidad, con pull, churros, etc.

¿Sabéis que va muy bien también? ¡Eso es! Los parques geriátricos, que además de estar muy bien son gratuitos. Ahora que llega el buen tiempo, si has tenido una lesión y tienes que recuperar poco a poco, vienen genial.

Éste es mi punto de partida a nivel de ejercicios: natación terapéutica, que justo comencé hoy 13 de abril, y ejercicios en parque geriátrico. Pero aún hay más, porque también he comenzado con la alimentación macrobiótica, aunque esto creo que se merece otro post.

¡La cuenta atrás ha comenzado!

5 comentarios

  1. Ánimo ,hoy es el comienzo de una nueva etapa ,Ro ,resurges de tus cenizas como el Ave Fenix y aunque empiezes en “el parque de los yayos” voverás a ser la Ro de siempre ,pero mejor ,ahora eres macrobiótica y eso se notará en tu cuerpo ,el reláx que tienes ahora en tu vida y la compañia de la que disfrutas día a día ,harán que el extrés emocional ,abandone tu cabeza ,cuerpo y alma .

    Go!!!! Go!!!Go!!!! Ro runner 😉

  2. dale caña, sister!!!!! we´re with u!!!!

  3. Pingback: La macrobiótica y dos ricos aperitivos fáciles y nutritivos para deportistas | La huella de Ro

Deja un comentario